Andrés Molestina Freile, "en la moto se necesita tener horas de vuelo"

“Los humanos tenemos un grave problema. Siempre estamos pensando en el pasado y en el futuro. Pero no estamos viviendo el presente”. El motociclismo de aventura es para disfrutar de la moto, de la naturaleza, de la gente.


¿Cómo abstraerse de los problemas que puedan surgir en un viaje de aventura? Esta pregunta, con seguridad, se hicieron todos quienes alguna vez se animaron a tomar su moto y salir a la montaña. Y se la harán quienes sueñan con hacerlo y aún no se animan.

“Viviendo el momento”, es la respuesta de Andrés Molestina Freile, un motociclista que, sin duda, también se la hizo muchas veces durante sus travesías.

“Los humanos tenemos un grave problema. Siempre estamos pensando en el pasado y en el futuro. Pero no estamos viviendo el presente”, señala con absoluto convencimiento. Y reflexiona: “Cuando estás manejando la moto hay que vivirla en ese instante. Lo que estás sintiendo, el viento que pega en la cara, las nubes anuncian que puede caer un aguacero. Estás viviendo el presente y ahí no tienes tiempo de pensar a futuro… Por ejemplo, ¿qué pasa si se me baja una llanta?”.

El motoviajero no debe preocuparse antes de que sucedan las cosas “porque entonces no se disfruta el presente. Si te da dolor de cabeza, te tomas una pastilla. Si te da hambre te comes un sánduche… Eso es parte de la preparación que hay que hacer para un viaje”.



¿Qué debes hacer para salir a rodar en la montaña?

Tienes que ir con un equipo de supervivencia. No salgas a la montaña sin preparación. Nunca dejes de llevar comida y agua. Es súper importante. Un botiquín de primeros auxilios con medicamentos básicos para dolores, golpes, roturas, una inyección de diclofenaco, vendas… Tampoco es que eres un médico pero con eso puedes paliar el dolor a una persona o a ti mismo.


Son situaciones que pueden complicar el viaje si no las controlas...

Es interesante cómo reaccionan las personas al hambre, a la sed, al cansancio. Se empiezan a pelear siendo amigos. Yo ya me doy cuenta cuando están con hambre. No digo nada. Me paro en la primera tienda que encuentro. “¿Por qué paras aquí?”, reclaman. “Porque tengo hambre, me voy a comer un pancito con cola”, les digo. Ahí se dan cuenta de lo fácil que es solucionar un problema así. Comen y todos están riendo. Se olvidaron del tema.


¿También es importante saber manejar el grupo?

Es importante saber con quién sales porque no todo es compatibilidad. Para un viaje largo de más de 15 días, tres o cuatro personas es lo ideal. Aunque a mi me gusta siempre que sea en números impares para que haya un voto dirimente en caso de alguna necesidad.

Cuando el grupo es más grande tienes posibilidades de más daños o de más retrasos y complicaciones. Cinco máximo. No me gusta más porque se vuelve más complicado la guía y el manejo de las personas.

Yo no llevo a nadie sin decirle lo que va a vivir porque puede ser sorpresa y podemos tener problemas. Siempre digo que tienen que venir dispuestos a todo. ¿Y qué es todo? ¡Todo! Si nos toca dormir en el camino, ahí dormiremos.


¿Qué tanto haces este tipo de salidas con otras personas?

Últimamente ha sido un poco complicado porque las cosas se han vuelto difíciles. Tal vez no he encontrado a las personas para salir. Mis amigos con los que antes salíamos muchos ya no tienen la moto, no tienen el estado físico, ya no quieren hacerlo. Yo a Dios gracias me mantengo físicamente bastante bien, me gusta estar con gente joven porque eso me reaviva y me mantiene. Y yo sigo en el vacile de hacer esto. Si no tengo yunta que me acompañe me voy solo. No tengo problema.


¿Cuál es el gusto de viajar solo? También puede ser un problema.

Cuando viajas solo tienes que extremar las seguridades. Primero, la moto debe estar sumamente bien preparada y con todo el equipaje necesario para sentirte tranquilo. Yo siempre llevo comida, agua, un colchón de inflar y una cobija térmica grande que me puede servir para taparme o para hacer un techito. Y con eso puedo dormir en cualquier lado. Eso me da seguridad.

El viajar solo es interesante porque te hace pensar. La mente juega mucho y empieza esto de que... “¿Y si pasa esto o lo otro?”. No, no. no. Relájate hermano. No pienses.

“Keep your wolves away”... Mantén tus lobos alejados. Piensa así y saca esos miedos de tu mente.


¿Se puede realmente hacer eso?

Claro que sí. Entretente con otras cosas, mirando la naturaleza. Paras, tomas fotos, conversas con alguien que encuentras por ahí. Me gusta viajar solo porque también me da la facilidad de contactarme con otras personas. A veces, cuando estás en grupo, haces solamente la nota del grupo y no interactúas con la gente que te encuentras en el camino


Cambiemos de tema, vamos a la moto. Andrés Molestina es sinónimo de KLR, ¿por qué este modelo de Kawasaki?

Comencé en 1996 con KLR y he tenido 11 ó 12. Solamente he cambiado los años. Ha sido una moto muy noble. Totalmente apta y equipada para lo que a mi me gusta hacer. Tiene poca tecnología. Es una moto totalmente simple. No tiene ABS, inyección, modos de control. No tiene nada electrónico más que las luces y el arranque eléctrico. Eso me da tranquilidad y seguridad que yo mismo puedo arreglar algún desperfecto.

Y si tiene un problema que no lo puedo solucionar, por falta de herramientas o porque desconozco cómo hacerlo, en cualquier tallercito de pueblo la vas a poder arreglar con un mecánico.


¿Y no la cambias por ninguna?

No. Me he quedado con esta moto porque en costo/beneficio no hay una mejor. Tiene protecciones de viento: carenado y parabrisas. Tiene un tanque de 6 galones con una autonomía muy buena de viaje. Tiene buena posición de manejo, que no es cansada. Tiene parrilla para llevar equipaje. Tiene protector de motor. Tiene un rin 21 delantero que la hace una moto totalmente de doble propósito. Tiene apenas 45 caballos que son suficientes porque es una moto que tiene más torque que velocidad.


El motociclismo que tú haces es para gente de más edad y experiencia. ¿Qué futuro tiene en nuestro país?

Yo creería que poco. Creo que hay que tener un carácter diferente. Sí habrá gente que se va a enganchar pero no en la cantidad que quisiera.


¿Eso por qué?

La tendencia ahora ha sido a comprar motos grandes. Que no se me malinterprete… Hay muchas motos pero pocos motociclistas. ¿Qué quiero decir con esto? No porque tengas una moto eres motociclista. En la moto se necesita tener “horas de vuelo” para ser un motociclista. Esto no es malo porque se tiene que comenzar de alguna forma. Pero prepárate, aprende, conoce a tu moto. Métele ganas, haz deporte porque el viajero también tiene que estar preparado físicamente para salir.


¿Qué más se puede hacer para motivar a la gente?

Ha habido quienes me dicen que han visto mis videos y que les motivan. Para mi eso ya es suficiente. Yo quiero dejar un legado de un motociclismo sano, responsable y divertido. Me gusta poder transmitir lo que es un viaje de aventura.


¿Hasta cuándo quieres seguir haciendo este tipo de motociclismo?

Hasta que el cuerpo aguante. Yo sigo entrenando, trato de alimentarme bien, subo a la montaña dos o tres veces a la semana, hago trote, flexiones, un poco de pesas. Soy el jardinero de la casa, todo es ejercicio.

Mientras yo pueda hacer ejercicio estaré sobre la moto. Que ya estoy manejando más despacio… Sí. Ya lo estoy haciendo. Porque sé que en una caída me voy a demorar más en recuperarme.

¿La moto te ha llevado a conocer todo el país?

Si. Todo el país. Solo a Galápagos no he llegado con la moto (se ríe sonoramente). Ha sido un estilo de vida. Y así es como la gente tiene que ver a este motociclismo, no como un pasatiempo. Una vez al mes me iba de viaje un fin de semana. Una vez al año viajes de 8 a 10 días para hacer una aventura más larga dentro del país. Y de ahí intento siempre, saltando un año, salir del país… Esto a partir de 1995.

Pero también conozco otros países. Perú lo conozco casi todo, he entrado unas 10 veces a diferentes zonas. Chile también lo conozco bastante bien. Argentina igual aunque me falta mucho todavía.


¿Es el motociclismo de aventura una cuestión de edad?

En términos de edad yo veo juventud. Por ejemplo, entre los 30 y 35 años están con ganas de salir. Los de 40 y pico, que ya están casados y todo, tienen ganas pero no tienen permiso jajaja. Y los más viejos, ya están viejos y no quieren salir. Entonces si hay unos rangos de edades.

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