Dakar, el rally más duro del mundo



“Para ganar el Dakar hay que ser un piloto completo, pero también se necesita un equipo completo”, explica Rubén Faria, el Jefe de Equipo del “Monster Energy Honda Team”. Una sola persona no puede ganar por sí misma la carrera off-road sobre dos ruedas más larga, agotadora y posiblemente más venerada… por eso la casa japonesa celebra un triunfo que es de todos.


El “Monster Energy Honda Team” lo hizo de nuevo. Se llevó la victoria general del rally Dakar 2021 con un doblete formado por Kevin Benavides, que vio un sueño hecho realidad al convertirse en campeón del Dakar; y, Ricky Brabec, subcampeón de la general.

Fueron trece días agotadores que terminaron a orillas del Mar Rojo con los pilotos de la marca japonesa dominando la carrera más dura del mundo por segundo año consecutivo, ya que el equipo demostró tener mejores pilotos y una potencia de fuego mecánica superior, ganando 10 etapas y liderando nueve de los trece días de carrera.

En esta nota seguimos conociendo los detalles de esta victoria. ¿Por qué ganó Honda? La respuesta sigue más adelante...


El equipo

“Empezamos a trabajar en la edición de 2021 el día después de que Ricky Brabec ganara la edición de 2020”, explicó el Jefe de Equipo, Rubén Faria. “Fue un gran logro para Honda y para el “Monster Energy Honda Team”, pero nuestros corazones también están tristes por la pérdida de Paulo Gonçalves en la séptima etapa del 2020. Él formó parte del equipo, era uno de los nuestros, un compañero y un amigo”, confesó.


“Solo teníamos un objetivo en mente: ganar la edición de 2021 para celebrarlo por partida doble; repetir el éxito para Honda y en honor a Paulo. Todo el equipo coincidía en esta visión”.


La preparación de la temporada de carreras del 2021 se vio muy afectada por la pandemia que paralizó el mundo. A diferencia de los años anteriores, las motos se montaron y prepararon en Japón y luego se enviaron a las instalaciones del equipo en Barcelona, donde los mecánicos trabajaron durante un mes más antes de que las máquinas y los vehículos de asistencia se enviaran a Yeda, en Arabia Saudita, desde el puerto de Marsella el 3 de diciembre.

Como medida de mitigación debido a la pandemia, el equipo decidió adoptar un protocolo estricto para que el rally se desarrollara de la forma más segura posible y sin problemas. “Decidimos reducir al mínimo el número de empleados, pero sin sacrificar la eficiencia”, explica Faria. “Por ejemplo, tuvimos dos ingenieros de Japón en lugar de los seis o siete habituales en las ediciones anteriores. El equipo contaba con 24 personas, incluidos los cuatro pilotos: un mecánico en exclusiva para cada moto más un jefe de mecánicos, dos ingenieros, el técnico de suspensiones, un ayudante por piloto y luego el coordinador de logística, el responsable de las piezas de recambio, dos fisioterapeutas, los estrategas de carrera y el responsable de prensa”.


Un día cualquiera en carrera


Una vez iniciado el rally, todos se hicieron al ritmo de la dura rutina diaria y Faria recuerda las palabras de Johnny Campbell, el ‘Rey de la Baja’, que ha compitió como piloto varias veces en el Dakar (incluso como piloto de fábrica de Honda cuando volvió al Dakar en 2013); y, ahora como estratega de carrera en el “Monster Energy Honda Team”: “El Dakar es una experiencia única, que cambia la vida tanto de los pilotos como del equipo. Cuando te inscribes, sales de tu zona de confort para experimentar la vida y vivir una aventura humana y profesional increíble”.


El jefe del equipo señala que Campbell trabaja estrechamente con todos los pilotos, especialmente con Ricky Brabec y Nacho Cornejo. “Cada miembro del equipo tiene una tarea específica, pero nos movemos al unísono: en el vivac vivimos codo con codo con nuestros compañeros. Duermes rebozado en polvo en tiendas diminutas y sin aire acondicionado. Las noches de frío intenso dan paso a días de calor sofocante, y el trayecto de una etapa a otra es largo y arduo”.


En el diálogo también participa Eric Siraton, mecánico de Ricky Brabec. “El despertador suena en mitad de la noche. Nos levantamos una hora y media antes que los pilotos”, explica . “Cada día es diferente, pero teniendo en cuenta que el primer piloto sale entre las 4:00 y las 5:00 de la madrugada, solemos despertarnos sobre las 03:00. Una vez que los pilotos salen, dependiendo de la longitud de la ruta, desayunamos o nos subimos al coche para ir al primer punto de asistencia o al siguiente vivac para montar los boxes. De media, son entre cinco y seis horas de viaje”.


Una vez en el vivac, los mecánicos comen y esperan a que lleguen los pilotos, lo que suele ocurrir entre las 12:30 y las 15:00 horas de cada día. “Una vez que llegan los pilotos, tenemos una charla técnica y luego empezamos a trabajar en las motos”, prosigue Siraton. “Si no hay un problema específico, desmontamos solo la mitad de la moto, lo que puede llevar de dos a tres horas. Si ha habido algún problema, se puede tardar mucho más”.


Como el libro de ruta se entrega tan solo 20 minutos antes del comienzo de la etapa, los pilotos pueden relajarse y trabajar con el fisioterapeuta después de la reunión técnica. Miguel Ángel Domínguez y Filippo Camaschella son los dos fisioterapeutas que trabajan durante una hora y media cada día con los pilotos para ayudarles a recuperarse después de una jornada de carrera; la más larga fue la agotadora cuarta etapa, en la que estuvieron sobre la motocicleta durante 856 kilómetros.


“Ángel Domínguez tiene experiencia en la Fórmula 1, mientras que Camaschella forma parte del equipo de motocross Team HRC que ganó el Mundial en 2019 y 2020 con Tim Gajser”, cuenta Faria.


Y dice que “en cuanto llegan los pilotos, les damos una bebida especial para que se hidraten, luego se duchan, almuerzan y después hacemos una sesión de 90 minutos con terapia Tecar para regenerar las células y estimular la microcirculación con Ángel Domínguez. A continuación, es el turno de la fisioterapia y la crioterapia”.


Este trabajo ayuda mucho a acelerar la recuperación y a prevenir las lesiones. Kevin Benavides, por ejemplo, sufrió un profundo corte en la nariz y se lesionó los dos tobillos en un accidente. Después de la sesión, se sintió mucho mejor y pudo empezar al día siguiente en mejores condiciones.


Es una prueba de resistencia como ninguna otra, el rally más duro del mundo, y el nivel de tolerancia al dolor de los pilotos es impresionante, con la ayuda de las sesiones de fisioterapia constantes.


“Ganar como equipo para celebrarlo por partida doble”


En el diálogo entre Juan Diego Domínguez de Motociclismo.ec con Faria también se incluyen palabras de los grandes actores de la hazaña de Honda… los pilotos.

El trabajo de Honda como equipo hizo que los cuatro pilotos ganaran alguna etapa y se mantuvieran en la lucha por la victoria en la general hasta la décima de las 12 etapas totales. Como demostración de lo implacable que es el Dakar, una caída de Nacho Cornejo en la décima etapa le dejó fuera, y un error en la undécima etapa fue suficiente para dejar a Joan Barreda fuera de la lucha cuando se saltó una parada para repostar en la especial de Al-Ula-Yanbu.

“En Honda estábamos viviendo un momento muy especial con los cuatro pilotos con opciones de ganar. No recibimos ninguna orden de equipo. La estrategia era libre”, explica Kevin Benavides. “Sabía que la segunda semana iba a ser aún más exigente. Al echar la vista atrás me doy cuenta de que fue una carrera demencial y con constantes contratiempos. Gané la novena etapa, pero mi hermano tuvo un accidente y estuve muy preocupado por él. Luego sufrimos la caída de Nacho cuando lideraba la general, y Joan tuvo que abandonar en la undécima etapa a falta de un día para el final”.

“La navegación fue clave para ganar el Dakar 2021. Fue el rally más duro de mi vida, con una lucha constante y muchos cambios en el liderato”, confiesa Benavides, que consiguió su primera victoria en el Dakar el viernes 15 de enero de 2021. “La presión fue siempre enorme pero esa incertidumbre me motivaba. Fue una aventura divertida, pero en la que se necesita un equipo entero para poder participar”.


El camino hacia la victoria


Hubo un momento en la etapa 12 en el que Kevin Benavides pensó que había perdido la carrera. “Iba en cabeza, pero en el kilómetro 14 cometí un error y tuve que hacer un giro en U e intentar encontrar el camino correcto. Me preocupaba que esto me hubiera costado la victoria”, dijo. “Es imposible hacer un Dakar perfecto. Cometí errores y conocí el dolor, pero el deseo de ganar prevaleció. Me di cuenta de que había ganado solo en el último metro”.


Con el dedo apuntando al cielo y abrazando a todo el equipo, alineado uno al lado del otro al final de la última especial, Kevin Benavides dedicó su primera victoria en el Dakar a una persona “que siempre ha estado con él: Paulo Gonçalves”.


Así que, después de 12 días, más de 4500 kilómetros de competición y casi 50 horas sobre la moto, el “Monster Energy Honda Team” logró la segunda victoria consecutiva, esta vez con Kevin Benavides, mientras que el ganador del Dakar 2020 Ricky Brabec quedó en segundo lugar, con una diferencia de menos de cinco minutos entre ellos.


“Para ganar el Dakar hay que ser un piloto completo, pero también se necesita un equipo completo y nuestros chicos han desarrollado a lo largo de los años todas las habilidades necesarias”, explica Faria. “Una sola persona no puede ganar por sí misma la carrera off-road sobre dos ruedas más larga, agotadora y posiblemente más venerada; se necesita un equipo”.


Honda trabajó, sufrió y ganó como equipo. Cada uno de los 24 miembros del equipo perseguía su sueño individual, pero con un objetivo común: llevar a Honda a lo más alto del podio en el Dakar.

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