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El “Andes” rompe récords y barreras para convertirse en el mayor reto motociclístico del país

Cerca de medio millar de participantes estuvieron en la línea de partida de la edición 2022 de este evento. Quito fue la sede y el recorrido cubrió varias de las provincias de la zona norte del país en rutas de 300, 500 y 1000 kilómetros de recorrido.

“Tal vez todas las historias que se cuentan, hora tras hora, después de haber terminado el Andes Rider Challenge 2022, tengan algo de real y algo de fantasía”. Esta frase publicada por Cristóbal Morejón en las redes sociales de este evento motociclístico resume a la perfección representa por dentro el “Andes” para los pilotos que se atreven a participar en él.


“¿Cuál es el real y cuál es fantasía?”, se pregunta. “Jamás lo sabremos”, responde. Y dice que “eso es lo que le hace una mezcla entre lo real e irreal”, que se vivió el fin de semana del 8 y 9 de octubre con epicentro en Quito y con desarrollo en las provincias del norte del país.


Lo único cierto es que fue “motociclismo al 1000 por ciento” el que vivieron cerca 450 pilotos que marcaron un récord absoluto de participación en el Andes Rider Challenge. La fórmula impuesta este año por la organización fue perfecta: tres rutas “non stop” con 300, 500 y 1000 kilómetros junto a una espectacular feria en la que se presentaron las principales marcas existentes en el mercado ecuatoriano.

Este desafío motociclístico fue catalogado como un hito ya que abarcó los dos hemisferios del planeta “en un evento sin precedentes en la historia del motociclismo orbital”. Con partida desde los parqueaderos del Centro Comercial El Bosque, como todas las establecidas, la ruta de los 300 km se dirigió hasta el parque central de la localidad de Olmedo para luego seguir hasta Ibarra. Ahí la brújula marcó hacia el occidente con rumbo a Apuela, Nanegalito y Nono para finalizar el recorrido regresando al punto de partida.


Para cumplir los 500 km los motociclistas salieron de Apuela hasta la Hostería Cielo Verde en la zona del Embalse Mandariacu para avanzar luego hasta el Recinto La Celica y Pedro Vicente Maldonado antes de volver hacia Nono y la capital de la República. Y a ruta Pro de 1000 km, la de los expertos y más aventureros, avanzó desde la cabecera cantonal de “Pedro Vicente” hacia Quinindé y a las costeras ciudades de Atacamos y Pedernales para volver por La Concordia y “recoger” los kilómetros de regreso hasta Quito.


Emociones a flor de piel sobre todo en los pilotos novatos. Muchos se presentaron por primera vez ante esta “criatura” y pese al cansancio la alegría de llegar a la meta fue más grande que cualquier adversidad. Guillermo Báez, a bordo de Sophia, una Himalayan de Royal Enfield fue uno de ellos y no ocultó su satisfacción al momento de subir a la tarima de llegada.

De acuerdo al odómetro de su moto, luego de 346 kilómetros culminó el “Andes” y sus primeras palabras fueron “una gran e inolvidable experiencia”. Y destacó que fue “una excelente ruta con un gran tramo de off-road. Fue espectacular compartir con buenos amigos pilotos, con otros que no corrieron pero nos asistieron y con los familiares que nos acompañaron en la llegada”. Destacó además la “excelente organización” y mostró su sorpresa al ver “algunos pilotos con averías durante el recorrido pero con un apoyo y solidaridad del resto de participantes”. Y terminó destacando que “todos fuimos solidarios en una verdadera hermandad biker”.


El Andes Rider Challenge 2022 fue también la oportunidad para algunas marcas de presentar sus nuevos modelos de motos de aventura como el caso de Factory Bike que puso en competencia un equipo de tres pilotos oficiales a mandos de su “Quinientos”, en el que destacó la capitalina Lucía Orbe, que fue objetivo del más espectacular recibimiento con banda de pueblo que entonó el “Chullita quiteño” y puso el ambiente festivo en la llegada.

Ducati hizo una presencia importante y puso en competencia a una verdadera flota de sus tradicionales Multiestrada. Capitaneada por Pascal Royere, uno de los principales ejecutivos de la marca en el país y, sobre todo, en Quito, las firma italiana también colocó el la grilla de partida y, por supuesto, en la tarima de llegada a una unidad de su último modelo presentado en el Ecuador y el mundo… la Desert X, una moto que se robó la atención de todos los presentes en los parqueaderos del Centro Comercial El Bosque.


Moto Morini, una marca de origen italiano pero de fabricación china, exhibió el modelo X-Cape 649 durante los dos días de feria que contempló esta edición del “Andes”. Pero fue más allá al lanzar a las rutas del norte del país a dos de sus motocicletas “demo” ya que las unidades de venta llegarán en diciembre.


Y si de elogiar al evento y su organización se trata, las palabras de Roberto Luzuriaga, uno de los motociclistas más reconocidos de la capital y de todo el país, fueron un verdadero “piropo” para Morejón y Ronald Páez, los creadores del “Andes”: “Felicitaciones. Excelente organización. Un evento impecable en el que gozamos en la ruta”.

Europa también puso un representante en el “Andes”. El portugés Miranda Nuno fue parte de los extranjeros que se enfrentaron a este reto de los dos hemisferios. “La vida está llena de desafíos, cada decisión te lleva al éxito o te enseña el camino más indicado… Tomé este reto como una experiencia cargada de adrenalina, conocimiento, un intercambio de culturas y aventuras. Fue duro pero este recuerdo me quedará grabado para siempre”.


Y continuó diciendo que “este no es solamente un evento más. Para mí, como europeo, haber tenido la oportunidad de participar en él fue simplemente épico, además de la realización de un sueño”.


¿Verdad o ficción? Lo escuchado de boca de los participantes en esta edición 2022 del Andes Rider Challenge solamente le pone más sabor a un reto motociclístico que, en sus pocos años de vida, ya ha sobrepasado las fronteras del país y, poco a poco, está convirtiéndose en un objetivo a cumplir de los más intrépidos motociclistas de aventura del continente.


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