Harlistas UIO: Los caballeros que aman las Harley Davidson

“Nuestra filosofía es tener una regla única: el bien común y portarte como un caballero. Además de el amor a las Harley Davidson”. Esta premisa rige en la vida de este numeroso grupo de motociclistas capitalinos. La libertad de acción es, además, una de sus principales características.


“Harlistas UIO no es un grupo M.C. (Moto Club), es simplemente una forma de unir a personas que compartimos una misma pasión, la pasión por nuestras Harley Davidson”... Esta es la presentación, en sus redes sociales, de la agrupación quiteña más numerosa de aficionados a las tradicionales motocicletas provenientes de Milwaukee, Estados Unidos.


Lenin Vinueza, el impulsor de esta “idea”, lo ratifica. Y cuenta que el objetivo fue reunir a los propietarios de Harley Davidson en la capital de la República, luego de que el Harley Owners Group (HOG), en el año 2003, se disolviera como consecuencia del cierre de operaciones del dealer de la marca.

Nosotros somos un grupo de amigos. No tenemos un presidente o una directiva… Somos más o menos 140 harlistas y dentro de este grupo hay muchos que pertenecen a otros clubes”, señala este ex oficial de la Policía que cuenta que “aprovechamos el espacio que quedó vacío y nos agrupamos en Harlistas UIO”.


Y entre los primeros harlistas, Vinueza recuerda a Marco Ayala, Vinicio Miño, Máx Villalba, Cristian Criollo, Marco Calle, Juan Carlos Córdova, Germán Villamil, Richard Muñoz, Eddy Cabrera y Ernesto Orbe. Señala que “hay muchos más”...


Más allá de una estructura formal, y a veces muy rígida, en el mundo de los clubes motociclistas “nosotros nos manejamos de otra forma… Por el principio de libertad. Creemos que todos somos libres de estar donde queramos, sin obligarnos a seguir reglas que, a veces, son muy cerradas. Siempre me pareció que los clubes tienen mucho compromiso. Y tengo la idea de que la moto es libertad. No puede haber tanto compromiso”.


Pese a los años rodando juntos, en su historia primaria, este grupo empezó como comunidad y con el nombre de "Harlistas UIO" en el año 2015”. “Primero con un chat de whatsapp y luego con pequeños "símbolos" (pines, adhesivos, etc.) que tienen la intención de crear identidad”... Así también se explica en sus redes sociales.


“A veces, el resto de clubes no logra entender nuestra unión. Nosotros nos reunimos en las buenas y en las malas” sin la obligatoriedad que puede existir en un club. “Nuestro factor común es el gusto por esta moto, por la marca. Y no existe ninguna regla”, insiste Vinueza..

Con el respeto entre todos quienes participan del club como única “obligatoriedad” , los “Harlistas UIO” han desarrollado su actividad. “Tenemos una gran hermandad, nos llevamos muy bien”.

Vinueza dice que este “es el grupo más raro de todo el Ecuador. Somos unidos, amigos, solidarios, nunca ha habido un problema entre nosotros pero cada uno tiene la libertad de elegir con quien rodar. “Quien desee puede usar nuestro parche pero también puede usar el de algún club”. Lo interesante es que, si alguien se pone a contar, puede llegar a ver 140 chalecos con su parches.


Actualmente, por la pandemia, por las restricciones que existen y por responsabilidad, las actividades de este grupo de motociclistas, que hasta el año pasado podía “llenar” con 80, 90 ó 100 Harley Davidson autopistas como la Ruta Viva en un sábado de rodada, se han visto limitadas al máximo.


Ahora, ocasionalmente, se reúnen pequeños grupos para rodar. “Y lo hacemos con todas las precauciones del caso”, dice Vinueza.


Y con nostalgia en su voz, recuerda que “por lo general salíamos todos los miércoles en la noche. Una vuelta corta dentro de la ciudad. A veces al aeropuerto, máximo a Cayambe. Esa era una rodada más para socializar entre nosotros y comer. La idea era compartir”. Se ríe… hace una pausa y confiesa: “Rodábamos una hora y comíamos cinco… jajajajaja”.


“Los sábados salíamos a rutas más largas a Ibarra, Ambato, Riobamba, Los Bancos. Calculábamos unas cinco horas de rodada, de ida y vuelta, al lugar elegido. Salíamos todos los sábados. Mínimo unas 15 motos… pero eran otros tiempos”, se lamenta.


Y por supuesto que no había reunión o concentración de Harley Davidson que se perdieran. Cuenca, Manta, Riobamba, Guayaquil… “Ahí estábamos. Es una hermandad bonita e interesante”.


También fueron dueños de casa y anfitriones de su “Harlistas Quito Fest”. Lo hacían cada dos años con la presencia de harlistas de todo el país. Alcanzaron a hacer dos ediciones en el 2016 y 2018 hasta con 240 motociclistas. “Estaba previsto el del 2020, pero con la pandemia fue imposible”.


Vinueza también cuenta que “en la organización de nuestros eventos tenemos algo interesante…. Preguntamos quiénes quieren ayudar y se ponen cinco o seis personas en la cabeza de la organización y el resto ayuda”. El tema de no tener directiva hace muy relajado el asunto. El que quiere colabora, el que no quiere no colabora.


Sin reglas ni directivas… ¿Cómo se hace para integrarse a la familia “Harlistas UIO”? La costumbre es que alguien del grupo refiera al motociclista que los busca. “Siempre son referidos. Aquí no nos tratamos como en los M.C. donde hay Prospectos que están a prueba. “Vemos su compromiso y amor por las Harley y ya”.

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