Hermandad Motopolicial

Hace cuatro años se formó este grupo con miembros en servicio activo y pasivo de la Policía Nacional del Ecuador. Es un club incluyente que no mira la cilindrada ni el tamaño de las motocicletas ya que su objetivo es rodar como amigos y ahora capacitar a los motociclistas en temas sensibles sobre la convivencia en las calles.


El “boom” del motociclismo en el Ecuador no tiene límites. Ni se fija en los segmentos de la sociedad. Esto es lo que ocurrió aproximadamente hace cuatro años cuando se creó un grupo de “riders” con características especiales y llamado… ¡Hermandad Motopolicial!


Un nombre singular que encierra en esas dos palabras toda la esencia de un grupo que ahora reúne a 90 miembros con algo en común y no precisamente sus motocicletas. Todos son o fueron miembros de la Policía Nacional del Ecuador y, en servicio activo o pasivo, se reúnen para disfrutar de una pasión que llevan dentro desde sus primeros años de vinculación con esa entidad. Aunque en varios casos nació mucho antes.

“El tema es que cada persona tiene diferentes gustos en lo que se refiere a las motocicletas, entonces hay oficiales que tienen Vespa, otros a los que les gustaba el Café Racer, o las Royal Enfield. También hay otro grupo que tiene doble propósito. Y claro, independientemente de la profesión, cada uno salía con otros grupos de acuerdo a los estilos de motos”, recuerda Lenín Vinueza, uno de los fundadores y mentalizador de este singular grupo.


La idea surgió cuando este oficial de la Policía, en servicio pasivo, conoció a un grupo de motociclistas europeos, entre los que había muchos miembros de entidades similares de España, Francia, Italia, entre otros países. “Ellos se llaman Motos por la Paz. Cuando vinieron al Ecuador y nos contaron cómo trabajaban se nos ocurrió la idea de unir a todos los policías que estaban en los diferentes grupos de motociclistas o eran independientes. Así formamos la Hermandad Motopolicial”, señala Vinueza.