Husqvarna apostó por la baja cilindrada

“No es nuestro mejor año, pero no ha sido un mal año”... Así resume Sebastián Miranda, gerente de Pro Racing, distribuidor oficial en Ecuador, la situación actual de la marca en nuestro mercado. Los modelos Svartpilen y Vitpilen, fortalecieron el portafolio de motos y son un éxito comercial.


Ha pasado más de un año desde que el mundo cambió a causa del Covid-19… y ha sido, sin duda, un tiempo muy difícil para todos. “Hemos tenido que asimilar nuestra nueva realidad, pero afortunadamente el motociclismo no ha sufrido tanto como creíamos inicialmente”, señala Sebastián Miranda, gerente de Pro Racing, distribuidor en Ecuador de la marca sueca Husqvarna.


¿Porqué se dio esta situación? “Primero por necesidad. Debido a los problemas de movilidad que tenemos por las restricciones ocasionadas a causa de la pandemia, la línea Husqvarna de modelos urbanos de bajo cilindraje ha sido un éxito”, señala al referirse a las nuevas Svartpilen, línea a la que también se unieron, más adelante, la mayor de la familia, la 401, y las afamadas Vitpilen 701.


Es que nuevos motociclistas, gente que por necesidad de una movilidad más segura por las restricciones y quienes necesitan un segundo o tercer vehículo en casa “son las que buscan este tipo de motos”. Y la situación actual del país “ayuda” mucho en este tema.


Aún no ha pasado un año desde que los modelos Svartpilen, 200 y 250 cc, están circulando en el Ecuador. “Y han tenido un efecto súper positivo en la aceptación del mercado, la demanda del público ha sido muy buena. La introducción de los modelos ha sido espectacular”.


Según Miranda, la gente está totalmente satisfecha con el desempeño y sobre todo el diseño de las motos. “Este concepto minimalista y futurista, que no es una scrambler ni una café racer, es lo que llama la atención e impacta. “Incluso más que nuestras gamas altas”, confiesa.


Y es justo eso lo que Husqvarna Ecuador “aprovechó” para introducir con fuerza estas motos, accesibles para gran parte de los aficionados a estos modelos. Su precio va desde los 4990 dólares, incluido el IVA, para la 200 cc; y, hasta 5900 por la 250 cc.


Pese a que su éxito en el mercado ecuatoriano coincidió con el tema del confinamiento debido a la pandemia, Miranda señala que este “no es un modelo que haya surgido por esa necesidad. La fábrica siempre ha acertado en la creación de modelos nuevos y el tema de los bajos cilindrajes es general. Todas las marcas han buscado alternativas en este segmento, modelos fabricados en países como China o India, donde la producción en masa reduce mucho los costos”.


La Svartpilen es una moto que llegó al país tres años atrás, en el 2018, pero al ser austríaca al cien por ciento, y de 400 cc, tenía un precio muy elevado. Entonces, lo que la marca hizo fue producir estos modelos, bajo los mismos estándares de la original, con los mismos componentes, pero masivamente en la India, en la planta de Bajaj.


Según Miranda, pese a la crisis económica generada por la pandemia, la gente dejó de vender sus motos porque se dio cuenta que era una de las pocas opciones de tener un momento de libertad con todas las seguridades. “Esto generó un movimiento de demanda de motos nuevas y usadas y el mercado nuevamente empezó a girar positivamente. Eso fue muy bueno y nos ha permitido mantenernos en el negocio”. Y sentencia: “No es nuestro mejor año, pero no ha sido un mal año”.


¿Y la moto deportiva? ¿Tuvo una dinámica similar? “Exacto. Sin duda las competencias son muy importantes, este es un deporte demasiado apasionante y te exige la competitividad propia del ser humano… Quieres seguir entrenando para ser mejor”. Y eso, pese a que solo ha habido una competencia oficial este año, la primera del Campeonato Nacional de Motocross, el movimiento de este segmento ha sido positivo para el negocio de la moto. “Pero como deporte… sí nos afectó”.


¿Cómo se proyecta lo que queda del 2021? “Estamos aprendiendo a vivir así. El no tener contacto físico directo no quiere decir que se acabó la vida, más bien nos hemos dado cuenta que hay cosas más valiosas. El poder practicar tu deporte con nuevas reglas como la distancia y las mascarillas no es tan grave. Pero la gente del motocross quiere y pide carreras, la gente está activa y eso es lo más importante para nosotros”, confiesa Miranda.


Ahora la dinámica es diferente. La gente practica entre semana, busca una opción para entrenar y eso a nosotros nos obliga a ser más eficientes con los tiempos de mantenimiento, por ejemplo”.


Pese a todo esto, Husqvarna ya está enfocada en la colección 2022. Y el trabajo es más intenso ya que por la situación sanitaria mundial hay atrasos en la producción, limitaciones con los proveedores, demoras en el abastecimiento de partes, costos de envío mucho más altos.


Sí va a haber modelos nuevos “pese a que fábrica aún no se pronuncia directamente en este tema”, según Sebastián Miranda. “Asumimos que los modelos de motocross si van a cambiar o tendrán nuevos update/upgrade en desempeño y diseño”.


En los modelos de motocross de Husqvarna, la Rockstar Edition es la que marca el cambio. “Es la que se está usando ahorita en el supercross americano en esa moto es donde la fábrica trabaja y hace cambios. Ya la hemos tenido aquí y nuestros pilotos la han estado usando. Se nota en ella que tiene algunas cositas diferentes en tecnología con la actual 2021”.


Y como novedad especial, llegará un modelo único y totalmente nuevo en la marca austríaca: la Norden 901, una doble propósito que llegará al país en el último trimestre de este año. “Iba a anunciarse en septiembre del 2020, iba a estar a tiendas a nivel global.

Por la pandemia no se llegó a producir porque no se conocía la aceptación o efecto que podía tener. Era una apuesta arriesgada... pero Husqvarna tomó el reto”.


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