La limpieza del casco, necesario e indispensable

Aunque parezca mentira, limpiar el casco de la moto es uno de los campos más descuidados de muchos motociclistas. Inclusive, a algunos de ellos ni siquiera les gusta dedicar unos minutos a esta imprescindible tarea. Y para otros es, créanlo o no, un tema desconocido.

Mucha gente resume el mantenimiento de su casco a lo más simple y obvio… limpiar la mica, que además cuida de forma equivocada con productos que más que limpiarla la estropean. Durante su uso, el casco sufre los rigores de la contaminación, el polvo y suciedad que arrastran el aire y la lluvia, la respiración de quien lo usa y el sudor que emana de su cabeza, entre otras cosas.


Entonces… ¿Cómo limpiarlo? Este es un proceso que se debe hacer con frecuencia y ciertos conocimientos. El casco, en muchos casos, es un elemento muy caro y necesario para disfrutar de la motocicleta sin riesgo, por ello hay que saber cómo mantenerlo en buen estado para que su uso sea seguro.


Lo primero es entender lo que se debe hacer para evitar que un casco se deteriore... Por ejemplo, no permitir que pasen muchos años antes de cambiarlo, no dejarlo cerca de fuentes fuertes de calor o directamente al sol, no limpiarlo con productos abrasivos o ácidos, etc.

No son consejos menores. Realmente el cuidado día a día es lo que permite que un casco mantenga sus propiedades. Sin embargo, está claro que llega un momento en que el uso obliga a una limpieza y a un recambio de piezas deterioradas.

Existen productos para limpiar el casco de la moto: toallas, paños, sprays, difusores… todos dan muy buen resultado y simplifican la tarea porque evitan el proceso de tener que lavarlos de manera más profunda. Pero si se busca más prolijidad, también existen los clásicos jabones para limpiar con agua. Es un proceso algo más largo, pero más completo.


También existe la opción de utilizar desodorantes para el interior del casco. Son útiles para eliminar los olores y mantener el casco fresco durante bastante tiempo, pero no dan ese resultado tan abrumador como limpiar el casco por completo y sentirlo como nuevo. Lo ideal es combinar las dos opciones.



Hoy por hoy casi todos los cascos se desarman. Sus esponjas suelen estar sujetas con gomas, velcros o botones, depende de cada marca. Es difícil encontrar un casco de una gama medianamente aceptable que no disponga de la posibilidad de desmontarlo para poder limpiarlo con comodidad.


Normalmente es suficiente con hacerlo a mano. Un poco de agua caliente, algún producto de limpieza, frotar unos segundos y dejarlo en remojo, pero también se puede meter las esponjas en la lavadora… ellas generalmente absorben el sudor de las cabezas y es el principal elemento a limpiar.


Es importante que se seque bien. De lo contrario se puede generar algún tipo de moho, una humedad incómoda o simplemente que huela mal. Es mejor ser paciente, eso implica dejarlo varios días tendido a secar, por lo que hay que hacerlo cuando no esté previsto utilizar la moto… o simplemente usar otro casco mientras tanto.

También se puede realizar la limpieza sin desmontar las piezas. En tiendas especializadas existen sprays que contienen una espuma que se aplica como las de las alfombras: se echa sobre el interior, se deja que actúe y se seca con un trapo. Es una buena solución de urgencia, pero es mejor desmontar todo y limpiarlo pieza a pieza si el casco lo permite.


Limpiar la parte exterior o la calota del casco es el aspecto más sencillo de todo el proceso. Un paño limpio hará que en poco tiempo el casco esté reluciente. No jabón, ni lavavajillas, ni detergente… si acaso algo de agua para desincrustar la suciedad. Eso es todo lo que se necesita.


Sin embargo, se pueden tapar las rejillas de los sistemas de ventilación. Basura, polvo e insectos suelen ser la causa de esto y es indispensable limpiarlos lo más pronto posible ya que mientras más tiempo permanezcan ahí será más complicado sacarlos. Y para hacerlo lo más práctico es un pequeño cepillo… uno de dientes puede servir a la perfección.


La mica es el elemento más sensible y más importante del casco. Una mala visibilidad por suciedad tanto dentro como fuera de ella puede comprometer seriamente la seguridad. Por eso, cada vez que se vaya a usar el casco hay que revisarla y, de ser el caso, limpiarla.

La idea de que un limpiavidrios o un limpiador multiusos es una buena opción para adecentar la mica del casco… es un error tremendo.


Este tipo de productos tienen elementos químicos que dañan de manera irremediable todos los tratamientos que suelen tener las micas: protección ultravioletas, anti-vaho… Incluso pueden generar rayones que mermarán poco a poco su visibilidad.


Agua y un paño limpio es todo lo que se necesita. Un poco de agua sobre la mica, esperar unos minutos para que se ablande la suciedad o los posibles insectos y listo para, suavemente, ir quitando el agua.

Otro detalle a tener en cuenta son las juntas de goma. No está de más lubricarlas cuidadosamente con un poco de grasa con silicona, que se puede encontrar fácilmente en las tiendas de moto.


La limpieza del casco es un proceso que se debe hacer constantemente. No demora mucho y puede ser un momento relajante. Solo es cuestión de hacer conciencia de la seguridad que ello brinda y darse un corto tiempo cada vez y cuando.

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