Las costumbres que debemos olvidar



Pensar en los riesgos que corremos sobre la motocicleta ayuda a tomar mayores precauciones en cuanto a nuestra forma de manejar y a mejorar, poco a poco, nuestra vestimenta y accesorios de seguridad. Por eso es importante hacer “mea culpa” y cambiar hacia el lado positivo.

El motociclista perfecto no existe. Ni Valentino Rossi ni Marc Márquez… Aunque a ellos casi nunca se les verá rodando por una carretera. Entonces diremos que ni Charly Sinewan ni Emilio Scotto, pese a sus miles de miles de kilómetros recorridos por el mundo entero. No hay un motociclista que haga todo bien sobre su moto.


Absolutamente todos tienen guardado por ahí algún mal hábito, que puede ir desde algo en su forma de manejar hasta la no utilización de elementos básicos de seguridad. Es que ser efectivo en la conducción y tener la moto siempre bajo control es una cuestión muy compleja que depende de una infinidad de factores.


Por ejemplo, hay quienes piensan que sujetar el freno y el embrague solamente con dos dedos es lo propio o ideal. Pero también están los que aseguran que es mejor hacerlo con tres o cuatro dedos. Subjetividad es la palabra clave en este tema porque lo que para unos está bien, para otros está mal. Es por esto que resultaría casi imposible determinar cuántos malos hábitos tiene un motociclista.


Pero lo que sí es cierto es que hay cosas que bajo ningún concepto se deben hacer cuando se está sobre una moto. Y a esos malos hábitos, a los que comprometen la seguridad del motociclista, trataremos de enfocarnos en este artículo.


Para ello sería fácil enfocarnos en lo que nos diga cualquier “Manual del buen motociclista”. Allí encontraríamos temas como no revisar mecánicamente la moto antes de salir a rodar, algo obvio para muchos pero no necesario para otros. Lo cierto es que nuestro vehículo debe estar en perfecto estado mecánico siempre… Por tanto, antes de salir de casa o emprender un viaje hay que revisar niveles de líquidos, luces, frenos, neumáticos, motor, cadena, etc.


Otro de los malos hábitos que nos enseña la teoría es no portar un equipo de seguridad completo. Es sabido que la integridad del motociclista es lo primero, por tanto, nunca se debe dejar de utilizar, como mínimo: casco, chaqueta, botas y guantes.


Pero aquí entra en juego la experiencia. Y es justamente lo que recomienda Édison Guzmán, reconocido piloto de motociclismo de velocidad: “Los elementos de seguridad deben ser homologados. En el mercado existen, sobre todo, cascos que son económicos pero sin homologación. Esto hace que el usuario esté en riesgo cuando sufre un accidente sin tener elementos que le brinden una buena protección”.


También hay que tomar en cuenta las palabras del Carlos Echeverría, presidente del Vespa Club Ecuador “El Avispero”: “por el cilindraje bajo de nuestras motos no todas las personas viajamos con todo el equipo de protección que deberíamos ponernos. Esto es muy riesgoso para los viajes”.


No portar los papeles de la moto en regla. Esta es otra mala costumbre en la que muchos caemos alguna vez, aunque hay quienes lo hacen habitualmente. Y no debe ser así, más aún con las actuales restricciones de tránsito en el país y los constantes controles que realizan las autoridades competentes. Licencia y matrícula siempre a mano es la consigna porque nunca se sabe cuándo las podemos necesitar. Recuerda que circular sin la primera de las nombradas te puede costar el 10 por ciento de un salario básico unificado: 40 dólares que, hoy por hoy, no le sobran a nadie. ¿Y si la tienes caducada? ¡200 dólares! menos la rebaja de los puntos correspondientes a la infracción. Nueve en este caso.


Y ni hablar de no respetar las señales de tránsito, principalmente de los límites de velocidad, un mal hábito casi habitual en calles y carreteras de nuestro país. Evitar esto contribuirá también a evitarte una fastidiosa multa o, en su caso, librarte de algún percance.


Uno de los malos hábitos más comunes y menos reconocidos es la mala utilización de los frenos de la moto. Frenar correctamente es quizás la parte más importante de todos los aspectos de la conducción. Una buena frenada puede evitar un susto o accidente con la moto o hacer que este tenga unas consecuencias menores.


El freno principal es el delantero, que es el que realmente la detiene. El trasero se usa como complemento y como ayuda para estabilizar la moto. Lo ideal en toda situación es usar los dos al mismo tiempo porque si usamos solo el delantero corremos el riesgo de que la moto se "clave" de adelante o que bloqueemos la rueda, perdiendo adherencia y cayéndonos. Y esto lo digo por experiencia propia porque, cuando lo recuerdo, me vuelven a doler la rodilla que se golpeó contra el pavimento y el bolsillo por el costo del arreglo de mi LML Star 200.


¿Otro mal hábito que alguna vez lo hemos tenido todos… o casi todos? Una mala posición en la conducción porque no todos nos preocupamos siempre de este detalle, mucho más si cambiamos constantemente de motocicleta. Hay que acomodarse bien y basándonos en la geometría de la moto para evitar un rápido cansancio, dolores musculares e, incluso también incide en el buen y correcto manejo de tu moto. Que lo digan quienes manejan por primera vez una “café racer”.


Pero vamos también a los malos hábitos que destacan algunos motociclistas de nuestro medio. Algunos son los que ellos han visto en sus rodadas y otros son declaraciones de “mea culpa”. Por ejemplo, Pablo Proaño, un motociclista capitalino de esos a los que se les puede llamar, en el buen sentido de la palabra, fanáticos de las dos ruedas cuenta que “cuando hay mucho tráfico, tomar por la derecha de la fila de carros y rebasarlos junto a la cuneta, sin tomar en cuenta que es ilegal y que si un carro se orilla a la derecha te manda al hueco”.


Él mismo nos cuenta otro. Pero aclara que este sí que no lo hace. “Algunos motociclistas van con música a todo volumen dentro del casco y no se dan cuenta si alguien les pita o hay a su alrededor algún sonido de alerta”.


Édison Guzmán también confiesa un mal hábito: “Ir entre los dos carriles porque se crea punto ciego para el conductor de los vehículos”. Y eso, obviamente es generar un riesgo que, con un poco de paciencia, se puede evitar.


Y el “avispero” Carlos Echeverría también confiesa un hábito de esos, pero considerando que es por la seguridad de quienes ruedan por las carreteras: “por ser nuestras motos de bajo cilindraje siempre vamos en grupo y con un carro escoba. Cuando esto pasa en la carretera no damos paso a los vehículos que van atrás hasta que lleguemos a una recta; y, por supuesto esto hace que el tráfico aumente y, en cierta manera, obstaculiza la carretera”.


La lista de “malos hábitos” puede ser interminable. Lo importante es que debemos ser conscientes de los peligros a los que estamos expuestos por errores propios y ajenos. Y, sobre todo, tratemos de evitarlos en nuestras próximas salidas a rodar.

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