Quito Classic Riders... parte una comunidad internacional afincada en la mitad del mundo

Actualizado: 17 sept 2021

Esta congregación de motociclistas reúne a 6000 miembros en 41 ciudades y 27 países. El francés Dominique Dutronc la fundó en Nueva York en el 2013 y está en Ecuador desde noviembre del 2019 gracias a la iniciativa de Juan Borrego y Pablo Proaño.

Aficionado a las motocicletas desde niño, Dominique Dutronc dejó su ciudad natal de París, Francia, y se mudó en el 2012 a la capital del mundo, Nueva York. Desde siempre, uno de sus sueños fue recorrer la famosa Ruta 66, conocida como The Main Street of América, por lo que estando ya en los Estados Unidos decidió obtener su licencia estadounidense de motociclista y compró una Triumph Bonneville 2013.

Sabiendo que la mejor parte de rodar en moto es pasar el rato con amigos, decidió crear un grupo para que todos tuvieran una plataforma para compartir todo lo relacionado con las motocicletas. Y uno de los objetivos más importantes era mantenerse en contacto e informados sobre los viajes y paseos que podían realizar.

Es así como nació “The Classic Riders”, una comunidad de motociclistas única creada en 2013 y con sede en la ciudad de Nueva York. Hoy, ocho años después, está presente en seis continentes y 37 ciudades, entre las que se encuentra Quito..

¡La diversidad y la pasión por las dos ruedas es lo que define a esta comunidad! Así señala Dominique Dutronc en la presentación oficial de esta comunidad en su página web.

¿Cómo llegó “The Classic Riders” hasta la Mitad del Mundo? Por la curiosidad de Juan Borrego, un argentino radicado en Quito y, obviamente, apasionado por las motos clásicas. Pablo Proaño, el segundo “culpable” de que esta comunidad se haya afianzado aquí, señala que “él encontró Classic Riders en Internet. Le gustó la filosofía de que no es un motoclub sino una comunidad de motociclistas, amantes de las motos clásicas, en su mayoría. Me comentó del tema, sabiendo que estamos en Quito con la representación del Distinguished Gentleman's Ride por los últimos siete años”.

Entonces, analizando lo que es “The Classic Riders” decidieron comunicarse con Dominique Dutronc. “Tuvimos una entrevista en la que le expusimos que queremos que Ecuador, Quito concretamente, esté dentro del mapa mundial de comunidades pertenecientes a “The Classic Riders”. Tuvimos un buen “feeling” y él decidió que abriéramos Quito Classic Riders, que es la primera comunidad en el país”, señala Proaño.

“No somos un motoclub, ellos tienen más reglas que nosotros y una jerarquía con presidente, sargento de armas. Eso no hay acá. Tampoco representamos a una marca de motos. Lo que nos une es la pasión por las motos clásicas pero eso no significa que no estemos abiertos a recibir motos nuevas o clásicas modernas”, señala Proaño.


Y ratifica que “somos una comunidad que se basa en principios de honestidad, ser buenos motociclistas y ciudadanos, respetar las reglas locales de tránsito, estar abiertos a recibir y conocer gente de otras culturas. Somos gente de mente abierta que quiere interactuar con personas de otros países y culturas”.


Así fue a finales de agosto cuando el francés Elyas Lemallem, miembro del Lille Classic Riders, visitó Quito y tuvo la oportunidad de rodar por los alrededores de la ciudad así como conocerla en compañía de varios miembros de la comunidad local. “Lo apoyamos en todo lo que necesitó y la idea es hacer lo mismo cada vez que visite nuestra ciudad un miembro de “The Classic Riders” de cualquier parte del mundo. Información turística, acomodación, restaurantes, alquiler de motos… Estamos para ayudarles en todo”.


Y si alguno de los miembros de la comunidad de Quito visita otra ciudad, por ejemplo Nueva York, “anuncia que va a ir y ellos le dicen si hay algunas actividades planificadas. O alguien de la comunidad estará presto a salir con él o darle tips acerca de qué hacer en esa ciudad”.


Con esto, lo que se busca es generar en los miembros de las comunidades de “The Classic Riders” la necesidad de incluir en sus agendas de viaje por lo menos un día de motos en las ciudades donde se encuentren. Si es por negocios o vacaciones, que en ese viaje busquen las opciones, por ejemplo, de visitar un museo de motos, un bar temático sobre motocicletas o rodar por la ciudad en la que se encuentre.


Hay muchos temas por los que se puede llegar a la comunidad de “The Classic Riders” pero el de las motos clásicas es el “link” que genera todo. Proaño dice que “es lo que nos ha unido a todos, porque quienes estamos en esta comunidad somos de perfiles muy diferentes, con edades diferentes. Entonces, el amor a las motos es lo que nos une y nos hace amigos”.


El Quito Classic Riders nació a finales del 2019. Antes de la pandemia ya tuvieron las primeras reuniones. “La gente estaba interesada pero lastimosamente en el 2020 ya llegó la pandemia y se paró todo. No salimos por unos ocho meses”, cuenta Proaño.


La comunidad en Quito no comenzó con una convocatoria abierta porque la idea no es competir por tener la mayor cantidad posible de miembros. En palabras de Proaño, “lo que queremos es tener miembros activos que estén comprometidos”.


“Comenzamos básicamente por amistades, amigos que veníamos de Royal Enfield y ahora estamos algunos con Triumph. Somos amigos con los que hemos conversado sobre la filosofía de la comunidad y han decidido participar activamente. Y de esa manera se ha invitado a otras personas que se han unido. Seguimos siendo pocos pero queremos asentarnos bien para ir creciendo”, señala.


A Proaño y Borrego se unieron Johann Eslava, Mateo Herrera, Werner Thanner, Esteban Castillo, Mario Aguilar, Francisco García, Juan Francisco Troncoso, Ignacio Gómez Pratz, Francisco Game, entre otros. El grupo no rueda obligatoriamente cada semana pero cuando salen en sus motos clásicas suelen reunirse las noches de los miércoles para una salida por Quito o sus valles; o las mañanas de sábado o domingo para un paseo más largo, generalmente cada 15 días.


No hay una marca ni un cilindraje de la moto que condicione la participación de sus miembros. “La mayoría de nuestras motos son sobre los 500 cc hasta los 1000 cc pero no nos hemos limitado a un cilindraje, ni si son clásicas antiguas o modernas”.


Un proyecto importante que está llevado a cabo el Quito Classic Riders es la formación de una red de establecimientos relacionados con el turismo para aprovechar temas de acomodación, restaurantes y servicios. De esta manera sus miembros, nacionales e internacionales, aprovechan promociones y descuentos así como ayudan a la reactivación de uno de los sectores más complicados en el tiempo de la pandemia del Covid-19.

A decir de Proaño, pese a que la respuesta de sus miembros es positiva a su actividad motociclística, “tal vez están a la espera de más actividad. Todo es muy inestable por la pandemia y el recelo de mucha gente todavía de reunirse y contagiarse. Si estuviéramos sin pandemia sería más grande”.


Y señala que entre los miembros del Quito Classic Riders no hay edad ni género. “Ese perfil no es importante. Lo importante es conocernos y tener los valores, compromiso y empatía que buscamos porque hemos visto muchos grupos que se separan por falta de estas cualidades”.


Aunque aún no existen actividades mundiales y/o locales propias del “The Classic Riders” si hay eventos muy relacionados con sus miembros. Uno de ellos es el Distinguished Gentleman's Ride ya que varios de sus organizadores, a lo largo y ancho del mundo, también son parte de esta comunidad, tal como ocurre en Quito con Pablo Proaño.


En Europa existe también el “Wheels and Waves” que es un festival anual de verano que tiene lugar en el pintoresco Biarritz en la Cité de l ́Océan y otros lugares en la costa vasca. Como su nombre indica, es un festival de moto y surf que dura cinco días. La combinación de deportes de moto y surf parece bastante natural para la costa suroeste de Francia y también es organizada por gente del “The Classic Riders”.


Similar situación acontece con la salida en moto benéfica del R.A.R.E. (Ride And Roses Event) que este año será el 3 de octubre en 7 grandes ciudades europeas: París, Lyon, Burdeos, Niza, Nantes, Madrid y Barcelona, en colaboración con la Fundación del Cáncer (Liga contra el cáncer) y apoyo de los miembros del “The Classic Riders”.


Hoy la comunidad reagrupa a 6000 miembros en 41 ciudades y 27 países. Dominique Dutronc señala que “dirigimos nuestra comunidad con 42 grupos de Facebook y 41 cuentas de Instagram, un canal global Slack y muchos chats de Whatsapp, un canal de YouTube y un grupo LinkedIn: estamos en todas partes”.












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