Entrevista Roberto Garcés Nieto, periodista Motociclismo.ec



Después de la introducción que realizamos a nuestro nuevo miembro del equipo de Motociclismo.ec, consideramos pertinente, realizarle una entrevista más profunda a Roberto Garcés Nieto, para entender un poco más de su trayectoria y la pasión por su trabajo.


Roberto Garcés Nieto, nació el 23 de mayo de 1969, en Ibarra- Imbabura, con 51 años se ha dedicado 30 de estos al periodismo y un apasionado por el motociclismo y automovilismo desde el 2002. Convirtiéndose en un referente para el periodismo de estos deportes.


¿De dónde nace su pasión por cubrir periodísticamente eventos de motociclismo y automovilismo?


Primero fue el gusto por el automovilismo. Como buen ibarreño, crecí viendo carreras de autos en el circuito grande del Autódromo de Yahuarcocha. Eran competencias espectaculares con una gran cantidad de participantes y con autos que iban desde espectaculares Porsche o Camaros hasta los pequeños Mini y las Datsun 1200. Además, en Ibarra teníamos a Fernando como máxima figura del automovilismo y eso hizo que me gustara este deporte.


Luego, el motociclismo llegó mucho más tarde a mi vida. Fue cuando tenía 20 años y trabajaba en la sección deportiva del Diario La Hora... un día recibí una llamada telefónica de Mario Gómez de la Torre, que era presidente de la Federación Ecuatoriana de Motociclismo, para invitarme a Yahuarcocha para cubrir una carrera de motociclismo de velocidad. Asistí a la invitación y ese día me enamoré del motociclismo. Me pareció espectacular lo que hacían los pilotos sobre sus máquinas y supe, desde ese momento, que las motos se convertirían, más que un ámbito de trabajo, en una pasión.


Además, conocí a mucha gente de gran calidad humana con la que entablé una fuerte amistad que, hasta ahora, cuando han pasado más de 30 años, se mantiene.


¿Qué considera que es lo más importante al momento de cubrir una evento o competencia sobre motociclismo?


Que te guste. Que te haga vivir emociones únicas. Porque sintiendo esto vas a aprender todo sobre el motociclismo y así podrás ver un poco más allá de lo que se muestra ante tus ojos, ante tu cámara de fotos o ante tu libreta de apuntes. Es importante conocer lo más a fondo que puedas a este deporte, para que entiendas lo que pasa en una pista y lo que un piloto puede pensar o sentir en una competencia. Así vas a tener un criterio más amplio para escribir o narrar lo que pasa en las carreras. En mi caso, es puro sentimiento, es amor hacia este deporte. Por eso ya voy más de 30 años junto al motociclismo y espero que la vida me de otros 30 por lo menos para seguir trabajando en esto.


¿Con qué reportajes o notas ganó sus premios Jorge Mantilla en el 2001 y 2002? Puede contarnos cómo fue esa experiencia.


En realidad, fue con algo que no tiene que ver con el motociclismo. El primero que gané fue con una serie de tres reportajes sobre los semilleros del fútbol en las provincias de Esmeraldas e Imbabura, de donde han salido los mejores futbolistas del Ecuador. Y el segundo, que me valió un tercer lugar en el concurso con los compañeros de la sección deportiva de El Comercio, también fue con temas referentes a la primera participación de Ecuador en un Mundial.





Pero más allá de los premios, a mi profesionalmente me han llenado mucho más, coberturas como el primer campeonato latinoamericano de motocross que logró Martín Dávalos en la categoría 85 cc en Venezuela. Saber que estuve presente cuando empezó la historia del mejor motociclista ecuatoriano de todos los tiempos vale más que los premios mencionados. Acompañar en sus carreras internacionales a pilotos como Alejandro Tasiguano, en motociclismo de velocidad, que además es un gran amigo personal desde hace muchos años, fue también algo muy importante. Ver cómo pequeños niños como Jetro Salazar hicieron esfuerzos sobre humanos, junto a toda su familia, para llegar a ser un verdadero crack del motocross latinoamericano, tiene más valor, en mi carrera periodística que un premio.


¿De dónde salió la idea de crear un encuentro de SCOOTERS?


Entre tantas motos que he visto en mi vida no sé cómo los pequeños scooters llegaron a gustarme tanto. Será su facilidad para manejarlos, su versatilidad para transitar por la ciudad o su economía a la hora de tanquear o reparar un daño... pero me encantan. Por eso, viendo que todos los otros tipos de motos tenían una gran cantidad de actividades se me ocurrió, obviamente que siguiendo el ejemplo de otros países donde la cultura motociclística es mucho más fuerte que en el nuestro, repicar en nuestro medio lo que había visto afuera.



Así empezamos con el que llamamos "Primer Encuentro Nacional Scooters Ecuador". Luego esto se transformó en el Trofeo Scooters Ecuador, el primer y único campeonato para estas pequeñas motos en la modalidad de velocidad y que realizamos durante tres años consecutivos. Y espero que este año podamos seguir con más eventos de scooters que rondan por mi cabeza y, aunque parezca mentira, en ocasiones no me dejan dormir.


¿Alguna anécdota que quisiera compartir con nuestra comunidad motera?


En 31 años junto al mundo de las motos hay muchas. Pero una que recuerdo siempre es cuando, en 1995, mi amigo Mario Gómez de la Torre, que fue el primer campeón latinoamericano de motociclismo que tuvo el Ecuador, en la modalidad de velocidad, volvió de un retiro voluntario para correr nuevamente en Yahuarcocha. En una de esas carreras se le ocurrió "irresponsablemente" subirme en la parte trasera de su Ducati 851 para darme una vuelta a la pista y yo más irresponsablemente me subí ¡¡¡sin casco!!! Y la vuelta a la pista no fue precisamente a baja velocidad. Literalmente sentí terror, en cada curva creía que nos íbamos a caer y literalmente me bajé de la moto temblando. En la siguiente carrera repetimos la vuelta, pero ahí si equipado con casco y una chompa de cuero... fue una experiencia inolvidable de disfrute y gozo total.




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