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Rodada Rosa… una iniciativa en moto para luchar contra el cáncer femenino

Centenares de hombres y mujeres rodaron con el objetivo de concienciar a la sociedad ecuatoriana sobre la necesidad de cuidarse personalmente sobre esta problemática que aqueja a las mujeres sin distinción de género, edad, condiciones socioeconómicas, entre otras.

Buscando crear una cultura de prevención contra el cáncer de mama, Royal Enfield Ecuador, representante en el país de esta tradicional marca de motos de corte clásico, en conjunto con grupos de mujeres motociclistas como las capitalinas Warmi Bikers y las Scooteras Cuenca Club realizaron, el pasado domingo 23 de octubre, la tradicional “Rodada Rosa” como forma de sumarse a las actividades del Mes Internacional para la Lucha Contra el Cáncer de Mama.


En estas dos ciudades, la iniciativa tuvo como objetivo principal concienciar sobre esta enfermedad, una tarea que ha salvado vidas gracias a la detección precoz, que ayuda a que el tratamiento sea más fácil y exitoso. Cometido, sin embargo, aún no tan difundido entre las mujeres del país.


El objetivo de realizar un “ride” motociclístico nació con la idea de encontrar una actividad que enlace una pasión de muchas mujeres con la necesidad de hablar y entender sobre la realización periódica de un autoexamen mamario para determinar si hay algún cambio en su aspecto y composición que pudiera significar alteraciones y la posible presencia del cáncer de mama.

Es así como la mañana del domingo 23 de octubre decenas de mujeres motociclistas llegaron hasta el sector de la tribuna de la Av. de Los Shyris acompañadas por otros tantos caballeros solidarios. Reunirse, conversar sobre esta importante temática, colaborar con donaciones y, por supuesto, rodar… Esos fueron algunos de los objetivos planteados y cumplidos en esta jornada solidaria.


Tras algunos minutos de charla entre los participantes, las chicas de la organización dieron pautas a los asistentes sobre cómo sería el recorrido y las normas a seguir en la ruta. Rumbo a la salida norte de Quito, por el sector de Carcelén, se dirigió una caravana que superó las 200 motocicletas identificadas con lazos rosas y pilotadas por personas cada vez más conscientes de la necesidad de apoyar a las mujeres en esta cruzada.

Pasando Calderón y con rumbo hacia la vía Collas, por la carretera Panamericana, el grupo se mantuvo compacto para generar una mayor expectativa entre los automóviles que compartían su camino. Kilómetro a kilómetro avanzó la caravana y a su paso, cuando el tiempo lo permitía, hubo motociclistas que explicaban a los espectadores el por qué de esta iniciativa que, finalmente, fue aplaudida por todos quienes se preocuparon por conocer los motivos del evento.


El asfalto de la E35, de la Ruta Viva y de la vía Interoceánica recibió ordenadamente el paso de las motocicletas hasta llegar al sector de La Tejedora, en Cumbaya, donde finalizó la Rodada Rosa. Allí, mientras almorzaban o disfrutaban de refrescantes bebidas que ayudaron a mitigar el calor del sol, los asistentes aprovecharon para seguir conversando sobre las medidas de prevención ante una de las enfermedades que más aquejan a la mujer.


Con el paso de las horas cada grupo participante emprendió el regreso hacia la capital de la República. Contentos por disfrutar de una interesante rodada, satisfechos con la reacción de la gente que se acercó a los motociclistas, ilusionados por compartir con conocidos y desconocidos, los motociclistas capitalinos culminaron esta nueva edición de la Rodada Rosa con la esperanza de haber contribuido con un granito de arena en el objetivo de hacer que sean menos las mujeres que se vean afectadas por aquella enfermedad.


Galería fotográfica de la rodada Rosa desarrollada en la ciudad de Quito:





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