Ruta Cuenca- Limón- Cascadas Coloradas

Dos horas en motocicleta es el tiempo que toma llegar a uno de los lugares más paradisíacos de la provincia de Morona Santiago. Un paseo apto para realizarlo en un solo día pero con la posibilidad de quedarse a dormir en unas confortables cabañas.


Las Cascadas Coloradas son un lugar incomparable en medio de la selva ecuatoriana, ubicado en el cantón Limón Indanza y son parte de una reserva privada que tiene una superficie de 100 hectáreas. Allí se puede disfrutar de cascadas de agua del color que indica su nombre, avistamiento de aves, canopy, tarabita, hospedaje, restaurante, pesca deportiva. Y este será el destino de la ruta que hoy presentamos en Motociclismo.ec gracias a la colaboración de Gustavo Pinos, un motociclista cuencano que conoce muy bien este exuberante lugar.

Si ustedes se animan a realizar este viaje conocerán un paradisíaco lugar cobijado de una espesa vegetación, atravesado por los ríos Colorado y Numbaime, de los cuales emergen fascinantes cascadas con un color único producido por la presencia de taninos vegetales (sustancia orgánica que tiene una tonalidad entre amarilla y marrón) en el agua y algunos minerales que forman la roca que sostiene sus heladas pero refrescantes aguas.


Para empezar esta ruta, según Pinos, hay que tomar en cuenta un hecho fundamental. Se pasa por la zona de Ingamullo, a unos cuatro minutos de Gualaceo, muy conocida por ser proclive a constantes derrumbes o deslizamientos de tierra. Por ello se debe considerar este hecho y que la carretera se abre solamente desde las 08:00 hasta las 16:00


Lo ideal es empezar esta ruta a las 07:00 para tener el tiempo suficiente para volver en el mismo día. Pinos y un grupo de 7 a 10 motociclistas, suelen reunirse en la gasolinera de Chaullabamba y parten con dirección a Gualaceo. Es una carretera nueva, de un excelente asfalto colocado hace cuatro años, que brinda una buena seguridad a los viajeros.


Luego de aproximadamente 38 kilómetros y entre 30 y 40 minutos de viaje, de acuerdo al ritmo que se imponga en las motocicletas, se llega al “Jardín del Azuay”, como se conoce Gualaceo, una ciudad con poco menos de 40.000 habitantes y conocida también por ser un nudo de comunicaciones hacia el oriente ecuatoriano, que tiene como principales actividades la agricultura, la artesanía y el turismo.


Tras una pequeña pausa para ajustar cualquier tema referente al viaje, hay que tomar la vía que va hacia Limón Indanza, un cantón perteneciente a la provincia de Morona Santiago. Algunas personas prefieren otro camino que va por Paute… pero este es el recomendado por Gustavo Pinos.


Tras otros 40 minutos de viaje se llega hasta el sector de la Loma de la Virgen, justo en la intersección entre las provincias Azuay y Morona Santiago. “Ahí hay un cartelito que nos da la bienvenida a Morona Santiago y hay una Virgen donde siempre nos tomamos fotos. Es algo similar al Cajas. Es la misma topografía y frío, es páramo al cien por ciento”, señala Pinos.



Una vez coronado el cerro el camino se convierte en una bajada espectacular. “Es una de las rutas más chéveres porque es puro curvas y muy cerradas”, cuenta con la emoción que solo un motociclista puede sentir al enfrentar en camino de estas condiciones… “Culebrero”, como lo califica.


Esta bajada al Oriente permite el ingreso a la provincia de Morona Santiago. El clima y la naturaleza cambian y las emociones también porque la meta final se siente más cerca. “De ahí llegamos a una Y. Una vía se va para Gualaquiza y la otra la vía para Limón Indanza, Mendez, Macas y Puyo”, señala.


Obviamente, hay que tomar la vía para Limón Indanza. Desde esa bifurcación son 15 minutos más de camino para llegar a la cabecera cantonal, establecida a una altitud de entre 1.014 a 1.400 metros sobre el nivel del mar, con un clima templado y húmedo, manteniendo una temperatura promedio de 18 a 22 grados centígrados.


“Ahí siempre es la parada obligatoria para un desayuno y descansar un poco. Comemos, nos relajamos y empezamos un camino de lastre bastante agradable. No es tan fácil. Hay posibilidad de sufrir caídas porque llueve bastante… Es un lastrecito medio interesante”, advierte Pinos.


Y resume los tiempos de esta ruta de la siguiente manera: “de la Loma de la Virgen a Limón son 50 minutos de camino a una hora. De Cuenca, yendo a buen ritmo, en Limón estará en dos horas o dos horas con 10 minutos manejando tranquilo y relajado. Y hasta las Cascadas Coloradas son unos 20 a 30 minutos más”. Un viaje de dos horas y media… “perfecto para hacerlo en un día. Salimos a las 07:00 y llegamos a las 10:00”, dice.



Una vez en el destino, las actividades van a gusto del viajero. lo importante es disfrutar de la naturaleza y de un lugar diferente. “Si quieren quedarse a dormir también pueden hacerlo porque hay unas cuatro o cinco cabañas que están a disposición de la gente”, cuenta Pinos.


El regreso es por el mismo camino. Y si es el mismo día hay que tomar en cuenta muy bien la hora por el cierre del camino en la zona de Ingamullo. “Ida y vuelta son más o menos unos 200 kilómetros”, señala, al tiempo que cuenta que su grupo hace esta ruta en motocicletas de doble propósito ya que, cuando llueve, “el camino para subir a las cascadas si se puede tornar difícil para las motos. Pero con un poco de experiencia se solventa. Aunque sí exige un poco de nivel de conducción”.


Conoce la ruta dentro de nuestro Wikiloc:


https://es.wikiloc.com/rutas-motociclismo/ruta-cuenca-limon-cascadas-coloradas-76156012


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